sábado, 1 de junio de 2013

LA LUZ

Es utilizada por los organismos equipados para retener la energía que ésta proporciona. De la enorme cantidad de luz que nuestro planeta recibe, sólo se aprovecha parte de ella. Lo que ocurre es que 50% de ésta es reflejada por las nubes y la atmósfera; y del otro 50% que logra penetrar a la superficie del planeta, 40% se pierde nuevamente por reflexión, debido a la gran superficie reflectora que presentan los océanos, de tal forma que sólo nos queda un 10%, el cual es aprovechado por las plantas y por pequeños organismos que, como ellas, utilizan la luz para obtener su energía y así sobrevivir.
Pero, a todo esto, ¿qué es la luz? La luz es una radiación electromagnética que por sus características particulares, y al igual que toda radiación de este tipo, es una forma de energía. La energía electromagnética se puede concebir como una onda móvil del mismo tipo que las de sonido, las ondas de radio, de rayos X, de la luz y de otros tipos de radiación. Estas ondas electromagnéticas tienen una frecuencia de oscilación que determina su visibilidad o invisibilidad para nuestros ojos. Las radiaciones de frecuencias altas son los rayos ultravioleta, los rayos X y los rayos gamma, y las de frecuencias más bajas que la luz visible son las del infrarrojo, las microondas y las ondas de radio.
Las ondas tienen características especiales que debemos conocer; para ello se remite al lector a la figura II.1 Como se ve, una onda está compuesta de crestas y valles; la distancia entre dos crestas o dos valles se conoce como longitud de onda (l lambda), y se expresa en nanómetros (nm), que son la milmillonésima parte de un metro (0.000 000 001 metros), y dependiendo de esta distancia, es decir, de la longitud entre dos crestas o dos valles, las ondas van a ser visibles o invisibles al ojo humano. Son visibles para nuestros ojos las radiaciones con una longitud de onda entre 420 (violeta) y 650 nm (rojo).
 

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